Hola, creo que ya conoces mi nombre: Soy el Diablo. Y he estado por aquí desde que apareció tu conciencia. Sí, justamente cuando apareció Dios. Y déjame decirte que soy tan poderoso como él. Bueno, a decir verdad, porque no me gusta mentir por las puras albóndigas, él es un poquito más poderoso que yo, sino, no hubiera podido echarme del cielo cuando me sublevé. Pero no tanto eh, porque él, así tan grande como se cree, no puede entrar a mi cielo: El Infierno. Entonces, así convivimos ambos dentro de ti.
Pero no quiero hablar de él, resulta muy aburrido ¿Acaso no has leído la biblia o la historia sagrada? Uff resulta aburridísima porque él siempre gana, pero en mi descargo te pregunto: ¿No sabías que la historia la escriben los que ganan? Bueno pues, que esperabas.
De lo que quiero hablar es acerca de lo tan poderoso que soy yo ¿No me crees? Te lo demostraré:
¿Recuerdas que Moisés encontró a parte del Pueblo Elegido adorando ídolos, justamente al bajar del monte Sinaí con las Tablas? ¿Sí? ¿Sabes lo que pasó? Dios mandó matarlos, y Moisés muy obediente degolló a más de 3,000 descarriados. En cambio yo, veinte siglos después, maté a seis millones de ellos en los campos de concentraciones y cámaras de gas. Además de los 60 millones que maté en esa guerra ¿Ves?
¿Recuerdas la destrucción de las ciudades del pecado, Sodoma y Gomorra, por Dios? Eso no es nada comparado con la destrucción que hice 2,000 años más tarde en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en donde maté a más de 300,000 inocentes de la población civil en un instante. ¿Ves?
Ya, ya, ya. Me vas a decir que el poder no sólo se mide en muerte y destrucción, sino en el amor... Ja, ja, ja... iluso... Entonces, te pregunto: ¿Cuánta gente pobre e inocente muere en todos los desastres naturales como los terremotos, tsunamis, tifones, huracanes, tornados, u otros como los accidentes, etc.? Pero aun así eso no es nada comparado a mi poder, porque al final yo destruiré lo mejor de su creación: Al Género Humano. Sí, a los 7,000 millones que viven en este planeta con la polución, el calentamiento global o las armas nucleares.
Sí, sí, sí... nuevamente estoy hablando de muerte y destrucción ¿Pero, existe otra cosa en el mundo más importante que la vida? No, no hay nada. Sin embargo soy tan poderoso que siembro la avaricia ilimitada del poder y la riqueza en algunos hombres, que como consecuencia traerán la destrucción de su propia habita, y así la de todos.
No me crees ¿No? Entonces dime, que hace o ha hecho Dios que yo no pueda destruir.
¿Qué, me vas a contar la historia de la creación en 7 días? No jodas pues.
Entonces un arcángel se apareció y le respondió al Diablo: "Te creó a ti, como opción del mal, para que el hombre en su conciencia tenga en sus manos la libertad de escoger su destino"
Y el Diablo, cuernoscaídos y con el rabo entre las piernas, se marchó cabizbajo... ¿Rendido? No, sino a seguir promoviendo el desmadre entre los hombres, con mucha fe en que el apocalipsis llegará algún día.
Dormíamos plácidamente cuando de pronto desperté al escuchar pasos subiendo la escalera, afuera del dormitorio. Estos cesaron exactamente al otro lado de la puerta. Yo, a pesar de estar paralizada, temblaba de miedo. Una corazonada me decía que no era un ladrón sino algo mucho peor y… maligno. Yo sudaba copiosamente e hice un gran esfuerzo para vencer la parálisis en que me encontraba sumida por el terror, así pude apenas tocar la espalda de mi marido para despertarlo en busca de ayuda. Pero sólo obtuve de él un espeluznante quejido como respuesta. Entonces salté de la cama y tomé el teléfono para llamar a la policía, pero lo que vi al lado de la puerta del dormitorio me heló la sangre: una niebla había atravesado la puerta y se materializó dentro del dormitorio en la forma de un hombre. Este vestía sombrero de ala ancha y capa, todo de negro, en donde lo único que resplandecía era la palidez de su huesudo rostro. No, no era un monstruo. A decir verdad hubiera preferido que lo sea, porque así hubiera tenido la pequeña esperanza de luchar contra él y con el alboroto despertar a mi marido para juntos acabarlo. Entonces vi que la premonición que tenía se hizo realidad. El hombre de negro sacó algo que ocultaba debajo de su capa y que relució en la oscuridad: una guadaña. Sí, era la Muerte en persona. Miré a donde mi marido yacía dormido y grité para llamarlo en mi auxilio pero de él sólo escuché otro espeluznante quejido. “No vengo por ti” le escuché susurrar al recogedor de almas. “¿Entonces…?” me atreví a hablar en medio de mis temblores. Y la Muerte giró lentamente su rostro para mirar a mi marido. Algo extraño pasó dentro de mí, como un escalofrío, al enterarme de que no era yo a quien buscaba, algo que desvaneció mi miedo. Entonces di un salto y me interpuse entre la Muerte y mi marido. “¡A él no lo tocas!” le dije desafiante, levantando el rostro, irguiendo el pecho y apretando mis puños. “¿Porqué no debo hacerlo?”. “¡Por el amor de Dios!” y elevé el crucifijo que tenía en mi pecho. “¡En nombre de él vengo!” “¡Entonces llévame a mí!” “¡Ya vendré por ti, no lo dudes!” “¡Entonces le doy mi alma al Diablo a cambio!” “¡También vengo en su nombre!” “No puedes llevártelo, lo conocí desde niño y puedo afirmar que él es un buen hombre, un buen marido, un buen padre. Nunca le hizo mal a nadie, nunca… Dale una oportunidad” rogó la mujer y lloró. “¡La muerte no es un castigo. Todos los días me llevo a santos, vírgenes e inocentes, en medio de la inmundicia!… ¿Porqué no a él?” esta vez su pregunta no lo era, porque levantó su guadaña y lanzó el fatídico golpe al hombre que dormía sin enterarse de nada. La mujer dio un salto y cubrió a su marido con su cuerpo, justo cuando la guadaña iba a cortarlo. Ella sintió como la fría y afilada navaja penetró su cuerpo… y todo se oscureció en su mente. De pronto, sus ojos se abrieron y volvió a ver su dormitorio. Ella estaba en la cama, sana y salva, al lado de su marido; pronto amanecería. “¿Habrá sido sólo una pesadilla?” se preguntó en silencio. Entonces se atrevió a tocar la espalda de su marido para despertarlo. “¡Haaaaaaa!” fue la única respuesta, el mismo alarido del sueño. Ella no esperó más, volteó a su marido con cuidado, miró sus ojos y los vió totalmente rojos. De un salto alcanzó el teléfono y llamó a los paramédicos. Estos llegaron en breves minutos, le hicieron un examen de emergencia y decidieron llevárselo al hospital: el hombre sufría un ataque al corazón. ¿Habría peleado la mujer contra la Muerte? ¿Habría desviado con su cuerpo el golpe mortal de la guadaña? Nunca lo sabremos, pero si ese fuera el caso los doctores y las medicinas hicieron el resto. “Amor, tuve una pesadilla… Soñé que la Muerte venía por mí” Le confesó el marido a su esposa al despertar en la cama del hospital, luego de salir del quirófano. “Sí, yo también” y besó sus labios.
Querido Mario, querido profesor y amigo: Te fuiste sin avisar aunque todos ya sabíamos que tu partida iba ser pronto. Me hubiera gustado darte un abrazo de despedida pero no fue así. Hoy sólo me queda el dolor de no haber hecho lo que pudiendo no lo hice, porque hubiera sido una bendición estrechar tu mano de amigo. Escribiste mucho y de maravilla, en cambio sólo leí tus cuentos y la novela que marcó la guía de cómo escribir las mías, aunque aún no lo logro. Tuve que vencer mi desidia a leer poemas para leerte y descubrir que no importa el género literario en el que te expresas sino la inteligencia y la transparencia del alma para transmitirla. Nunca escribiste en vano en tu vida, por eso, si un día creí entender tu "Táctica y estrategia", hoy, cuando te has ido, te redescubro y la entiendo más.
Táctica y estrategia Mario Benedetti
Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos
mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos
mi estrategia es en cambio más profunda y más simple mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.
Realmente, no sé cuantas veces se ha escrito sobre el mismo tema una y otra vez. Sin embargo parece que cada generación necesita recordarlo de vez en cuando. Especialmente cuando el que escribe pertenece a la que se va.
Veamos lo que aprendí de muy joven:
“Don’t criticize what you can’t understand…”Bob Dylan.
“No critiques lo que no puedes entender…”
“In this great future you can’t forget your past…”Bob Marley.
“En este gran futuro no puedes olvidar tu pasado…”
“Generation that forgets his past will make the same mistake…”David Yallop.
“Generación que olvida su pasado cometerá los mismos errores…”
“You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one…”John Lennon
“Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único…”
Resulta casi una tautología decir: que lo que somos hoy es el resultado de lo que fuimos ayer; sin embargo mentes marchitas desde su nacer, que pululan por el alrededor, no lo entienden.
Que yo recuerde, ser joven es muy hermoso, porque la vida nos da la oportunidad de aprender y hacer muchas cosas por primera vez, y la experiencia gratificante que se siente jamás será la misma así recorramos los mismos pasos una y otra vez.
Para quienes duramos algo en este mundo nos resulta muy agradable ver a la gente joven errar y aprender, caer y levantarse, simplemente porque nos vemos reflejados en ellos.
Sin embargo he visto muchos viejos intolerantes, amargados de la vida y dispuestos a amárgasela a todos quienes lo rodean, en su casa, el trabajo o la calle, si encuentran la oportunidad, y me pregunto: ¿De dónde vendrán? También he visto “jóvenes viejos” que ni siquiera llegan a los 30 años y ya han congelado sus espíritus en el futuro tiempo de la decrepitud, mientras sus lozanos cuerpos siguen el curso inexorablemente hacia lo que mas odian o temen, y al que con “mala suerte” llegarán. Recuérdenlos… porque esos son los viejos que luego joden a todos los jóvenes de verdad, en espíritu y edad.
“Old man looks at my life
I’m a lot like you were…” Neil Young.
“Viejo, mira mi vida
Soy muy parecido a como tu fuiste…”
De niño fui travieso hasta el delirio, dolor de cabeza para mis padres y profesores, pero siempre me quisieron porque nunca fui ofensivo. De joven y estudiante universitario, romántico y de izquierda, y hoy, viejo pero no marchito, no soy bombero de mis jóvenes ideas y mantengo la esperanza por un mundo mejor.
Yo… Un viejo entusiasta, a punto de celebrar sus 62avo aniversario.
El año pasado murieron más de medio millón de personas a causa de la gripe y nadie se alarmó, y que yo sepa todas las formas son pandemias, es decir se encuentran en todos los países del mundo.
Sin embargo hoy vemos una alerta general al borde de la histeria por parte de los Estados y sus organismos de salud ante una nueva cepa de Gripe: La Gripe Porcina.
No quiero pecar de irresponsable y afirmar que todo esto es un invento de las Naciones en Crisis para detener la economía en un feriado financiero-productivo-comercial. Pero quiero compartir con Uds. mi preocupación de que las Naciones G’s estén buscando una solución a la crisis mundial, vía un reacomodo ante la quiebra total de nuestras economías.
Un mensaje de las NNUU recomienda al mundo a no viajar a USA y México, y si no me equivoco esos Estados no han dicho “nada”. Además, México suspenderá todas las actividades masivas como las Escuelas, Metro, Restaurants, Cines, Estadios, y el turismo a caído a casi cero, etc.… Pero el anuncio de la Pandemia extendería esas medidas al mundo entero… Aunque hoy en USA medio millón de personas pierden sus empleos cada mes, y la economía de España se vaya en caída por un agujero sin fondo.
¿Quebrarán totalmente nuestras economías? ¿Qué medidas adoptarán las naciones, o nación, que dirigen el mundo? Marx descubrió la lucha de clase y las crisis cíclicas del Capitalismo… Y fuimos testigos de dos Guerras Mundiales por la solución de las crisis y hegemonía en el nuevo reparto mundial del mercado. ¿Y hoy cómo será? ¿Podrá haber un acuerdo concertado entre los mas poderosos, porque los mas pobre nunca cuentan?
AAAACHÚ!!! OING, OING, OING.
No lo sé, sólo quería compartir la incomodidad que me produce un cuento mal contado. Por eso los invito a Tijuana a bailar con Manu Chao.
Hace un tiempo la novela “Te Veré en Sueños” empezó, literalmente, a rodar como la copia simple mimeografiada del manuscrito original, de mano en mano, en un círculo muy reducido de mis familiares y amigos en el Sur de California. Quienes al leerla no comprendían el porqué no era acogida por alguna Editora importante, especialmente si estas dicen estar a la búsqueda de obras de interés general; aunque siempre creí que sus opiniones estaban parcializadas por el vínculo que teníamos. Sin embargo, estas copias, por iniciativa de ellos, se extendieron más allá de aquel pequeño círculo, mientras yo hacía esfuerzo de atraer alguna atención de los agentes literarios enviando cartas y resúmenes de la misma… Sin conseguirlo.
No obstante, luego de un tiempo, empecé a recibir numerosos emails de gente desconocida que habiendo leído el manuscrito me pedían una versión formal, es decir, el libro de la novela, y yo, además de agradecer su pedido, les confesaba avergonzado que aún no salía a la venta. De esa manera “Te Veré en Sueños” había cobrado vida propia. Hasta que por fin una remota editora de mi país de origen, “San Marcos”, en Lima-Perú, se animó a correr el riesgo de la publicación.
Fue así como la limitada primera edición de “Te Veré en Sueños” se esparció por el sur de California y la ciudad de Lima-Perú, e inclusive, rebasando las limitaciones de su distribución, llegó como las gotas de una lluvia de verano a algunos países hermanos de América Latina y España, hasta agotar su primera edición.
Les remarco, desde el día que el manuscrito salió de mis manos parece que ésta cobró vida propia y fue pasando de mano en mano como si fuera una versión clandestina, underground, y por el tema como una conspiración de amor y vida. Generando a la vez una hermosa y reciproca amistad Autor-Lectores.
De esa manera pude comprobar, más allá del círculo familiar y amical, que la novela era una hermosa y extraordinaria historia de lo que comúnmente creemos imposible… y así, libro y tema, se fue divulgando como una Conspiración Literaria a pesar de no tener ningún aviso o espacio comercial en ningún medio de la Prensa, Radio o Televisión.
Me parece que debo respetar el espíritu de la novela y la manera como los lectores la han ido difundiendo, y al haberse agotado la primera edición hoy podrá encontrarla en cualquier parte del mundo en las librerías virtuales de LULU.com, Amazon o Barnes&Noble… Aunque jamás verán un Anuncio publicitario de ella en la Televisión o aviso comercial en ningún periódico… Mantengámoslo así, con cariño, casi como algo secreto, rodándola de mano en mano, de boca en boca, de email a email… Como una Conspiración Literaria llamada: “Te Veré en Sueños”.
Sé parte de esta Conspiración Literaria… Difúndela!!!
Para entrar hacer click en “Te Veré en Sueños”.
Gracias amigos.
George era un joven repugnante. ¿Por qué? ¿Acaso era sucio o no era subjetivamente agradable? No, él tenía otro tipo de fealdad que lo hacía repugnante. Era el típico fascista adinerado, quien creía que no existía nadie a quien su dignidad no pueda pisotear. Decía además, mientras bebía cerveza chorreando por las comisuras de sus labios, en medio de sus amigotes, que el honor y la honestidad de cualquiera tenía un precio, sea la de un hombre o una mujer. Comía con los dedos de las manos y se los relamía con descarada arrogancia de hacer lo que le venía en gana en cualquier lugar. Despreciaba a los mendigos, a quienes según él deberían ser eliminados de la sociedad. Y a los pobres los aceptaba a regañadientes, ya que en sus dogmas de fe sostenían que fueron creados por dios para que lo sirvan a él y a sus iguales. Y por supuesto, era un fervoroso devoto religioso, quien sólo en la misa dominical a la que asistía con toda la familia mostraba santa pasividad y generosidad en su limosna. Nadie nace así, sino se hace bajo la vigilante e impositiva tutela del padre, aplaudida por el entorno amical y por supuesto, secundada por una sumisa madre; quien aplastada por la bestia que la violó, preñó y la llevó al altar para beneplácito de su intachable alcurnia de sociedad, era el mejor ejemplo para el "niño" George del papel que debía tener la mujer en el matrimonio y la sociedad. Su padre estaba orgullosísimo de tener un hijo como George, porque creía que él no sólo conduciría su empresa sino además los destinos de la nación. Para eso lo educó en los más fanáticos y trastornados de los pensamientos de Patria, Familia y libertad, y en la absoluta convicción de que la fuerza de la ley era para todos menos para él y sus amigos. Su madre estaba preocupada por el futuro de George, quien antes de llegar a la universidad fue obligado a estudiar en una escuela militar ¿Para formar su carácter? No. Sino para moldear su conducta cívico-militar, además de sus grotescas maneras. A pesar de que no funcionó lo premiaron con todos los honores como el más destacado que alguna vez tuvieron. Una vez en la universidad amplió sus amistades con sólo los de su clase. Un sector de ellos lo convirtieron en el líder indiscutible para la defensa de los principios de la moral y la familia. Aunque otros se alejaron de él porque lo veían como un matón fascista no acorde con los tiempos de renovación. No obstante, no tenían reparos para aliarse con él y su grupo cuando había que enfrentar a la gran mayoría de estudiantes progresistas, que según ellos eran simplemente: Agentes Comunistas infiltrados en la universidad. ¿En debates políticos? Sí. Los que siempre terminaban cuando la banda de George, "Orden y Estudios", irrumpía a golpes para rescatarlo del apaleamiento de ideas que siempre sufría. Nunca pudo tener la satisfacción de "ganar" en las polémicas universitarias, de misma manera como nunca entendió porque sus mentores, Franco y Pinochet, era tan repudiado por la mayoría. Y culpaba su limitación a la incomprensión de los otros. Estudió leyes y descubrió que no había que cambiar la Constitución ni las leyes vigentes de su país para construir el tan deseado Estado disciplinado que su padre le enseñó. Bastaba con hacerla cumplir, a sangre y fuego, para que la paz social con desarrollo llegara. George era el prototipo del apuesto varón. Cualquier mujer, por más rigurosa que fuera su ideal de hombre, se enamoraría de él... con la condición de que no hablara ni lo conociera en la intimidad... Sino, era un desastre. Hasta que llegó una candidata que no tuvo reparos en acostarse con él sin cobrarle, aparentemente, y la boda-pacto familiar de la más rancia alcurnia de la sociedad se realizó; boda bendita por su mejor amigo y consejero: el arzobispo de la ciudad. "¿Derechos de la mujer?", se preguntaba con voz de payaso en reuniones intimas. "Mi Pin*a", respondía con soberbia, para el deleite de sus amigos. "¿Y los Derechos Humanos?" le preguntó una vez la prensa, cuando intervino por primera vez en política. "Son puras cojudeces" respondió aullando y haciendo gestos del hombre lobo. "¿Y que opina del aborto?" le preguntó una reportera. "Es un crimen. Madre que mata un hijo debe morir", le respondió amenazadoramente. "¿Así fuese producto de una violación?" le repreguntó sin intimidarse. "Para eso está el matrimonio, hija", dijo mordiendo la última palabra. A lo que un reportero le preguntó "Y qué opina de la Pena de Muerte". Y George respondió como diciendo un axioma "Es la solución para librarnos de tantos indeseables en esta nación, además es económico". "¿Liberta de prensa?", se preguntó mentalmente al día siguiente después de que su partido, "Dios, patria y libertad", le prohibiera dar conferencias de prensa. "Mi culo", se respondió. Su esposa le dio dos hijos, el varoncito, Georgito júnior fue una bendición, y la mujercita, María, una desgracia. Hasta allí aguantó su mujer los engaños y las palizas. El divorcio fue un escándalo judicial, en donde su ex-esposa sólo pudo lograr el gasto de los alimentos de su pequeña hija María con quien se fue. Pero María tuvo que regresar cada mes hasta que... "Papá, Hoy cumplo 21 años", le dijo su hija María, alegre y respetuosa, cuando fue a recoger su ultimo cheque de la pensión por alimentos. "Hija, quiero que le entregues este cheque a tu madre y que le digas... -Y parándose le grito en la cara- ... Que este es el último maldito puto cheque que va recibir de mí en lo que resta de su maldita vida!... -y luego calmado como si no hubiese sucedido nada añadió- ...Ah, Y quiero que me cuentes la cara que pone". María, aunque ofendida por las palabras de su padre no dijo nada y fue a entregar el cheque, con el consuelo de que sólo lo vería una vez más. George se regocijaba imaginando el efecto de sus palabras en su mujer y esperó ansioso la respuesta. Al día siguiente cuando María regresó donde George entró sonriente, feliz. "¿Y qué te dijo tu madre?" le preguntó George directamente, sin saludar. Y María con inmensa alegría le contestó: "¡Me dijo que justamente estaba esperando este día para decirte que no eres mi papá!". Y María cantando se fue. A George le dolió en el alma la burla de madre e hija, entonces recordó que hacía aproximadamente 21 años sucedió que... George siempre molestaba a su mujer con bromas machistas sin ningún reparo de quien las pueda oír. Un día fue al aeropuerto a despedir a su esposa que viajaba a París. A la salida del chequeo de pasaportes y boleto de vuelo, frente a todo el mundo, George le desea buen viaje y en tono burlón le grita: "Amor, no te olvides de traerme una hermosa francesita Ja ja ja". Ella bajó la cabeza por la pública humillación y se embarcó muy molesta. Su mujer pasó quince días en Francia, y al regreso George otra vez fue al aeropuerto, ahora a recibirla. Al verla llegar, lo primero que le gritó a toda voz fue: "Y amor ¿me trajiste mi francesita?" "Hice todo lo posible mi amor... -le contestó ella-... ahora sólo tenemos que rezar para que nazca niña"... Y así nació María. George como abogado tuvo que ver el último problema de violación-asesinato en que su padre se vio comprometido. Y tuvo que oír la declaración de una pobre mujer campesina explicando lo que sucedió: "¿Julia, por qué mataste al señor George?", le preguntó el juez. "Is como qui lo maté y no lo maté, tábanos jugando", dijo Julia en llantos. "A ver Julia, tienes que explícame eso", dijo el juez e hizo una señal al secretario para que tome nota de la declaración. "Is qui istaba lavando los calzonis di mi maredo y is qui llega il viejo yurch, agarra la cubeta dil agua y mi la avienta y mi dice: 'Cómo qui ti llovizna'. Intoncis qui mi enojo y agarro ditirjente y se lo aviento en la cara y li dego: ‘como qui ti neva!'. Intoncis qui agarra un puñu di piedras y mi dice: 'como qui ti graniza!'. Y intoncis qui mi inojo más y agarro piedras y li digo: 'como qui ti graniza tambén!'. Dispues mi agarru mi calzún y mi la bajú y qui me dice: 'como qui ti la meto!'. Intoncis yo ben molista agarru cochello i li digo: ¡¡¡ZASSSSSS!!!... COMO QUI TI LA METO TAMBEN MALDETO CABRUN!!!!" Y todo lo que pudo hacer George como abogado es que le den cadena perpetua a la campesina, y enterrar a su padre. George volvió a casarse, es un decir, esta vez con una mujer muy joven, casi adolescente, y muy pobre, y trajo a vivir con ellos a la madre y hermana de su esposa. Luego de unos años de máxima felicidad para George se sintió muy mal... George, en su lecho de muerte, llamó a su mujer. Con voz ronca y ya débil, le dijo: "Muy bien, llegó mi hora, pero antes quiero hacerte una confesión". "No, no, tranquilo, tú no debes hacer ningún esfuerzo". Le dijo su joven esposa. "Pero, mujer, es preciso... -insistió George-... Es preciso que muera en paz. Te quiero confesar algo." "Está bien, está bien. ¡Habla!" "He tenido relaciones con tu hermana, tu mamá y tu mejor amiga." Confiesa George pronto a morir. "Lo sé, lo sé ¡¡¡Por eso te envenené, maldito!!!." Y así acabó George. Pobre hombre, aparte de su madre nadie lo amó. Gran mujer. Después crecieron mujeres más libres que criaron mejores hijos, y así mejores hombres.
Soy ciudadano originario de la República Bananera. Ubicado en el patio trasero del Imperialismo, o mejor dicho: en el trasero del mismo. Al éste de la injusticia, al oeste de la miseria y en el mismísimo centro de la corrupción, entre los polos Norte y Sur de este lotizado y repartido mundo global.
Aquí, en este hermoso país, al que defendería hasta con la vida de mi gato, vivo en un lindo vecindario de clase media alta, en donde la mayoría de mis vecinos son honestos médicos, abogados, ingenieros y también algunos ladrones; a no ser que además por allí haya un burócrata corrupto infiltrado, de mísero salario, que sólo de esa manera pudo comprar terreno y construir casa en este exclusivo lugar, y así vivir con los que, dice él, de su misma clase. Y quizás tenga razón.
“¿Y, profesores viven allí?” me pregunta alguien de un grupo, con cara de simular inocencia.
“¡No jodas pe, estoy hablando en serio!” Le contesto, ya que adivino sus intenciones de hacer justamente eso, joder.
Pero lo paradójico de todo esto es que ninguno de mis vecinos reconoce que existan clases sociales. Y menos que existan ricos y pobres sino hombres muy inteligentes y trabajadores, como ellos, y los brutos y ociosos, como los de los otros barrios. Con los que no confraterniza, sólo en la relación Empleado-Patrón.
Como serán de inteligentes y optimistas mis vecinos que creen que todos tenemos Calefacción, Aire acondicionado, Cable TV, Teléfono e Internet y que vivimos en el paraíso. Y el que no, es porque no quiere, y justifica que están en su derecho; para eso vivimos el libertad y democracia, la que renovamos cada ciertos años. ¿Y el agua, gas y luz eléctrica?
“¡Por dios, eso fue desde antes que viniera Cristo!” creen los benditos.
Pero no todo es desacierto, de todas maneras tienen algún tino, y si no ¿Cómo hicieron su dinero? Por ejemplo, todos construyeron casa, en la ciudad y la playa, y garaje grande en ellas para parquear los autos del señor, la señora y el niño. Sí, el niño que ya fuma, bebe, tiene carro, licencia de conducir y ha embarazado a la empleada.
No cómo los vecinos de mi barrio anterior, de clase media a secas, que se matan trabajando y sí creen en las clases sociales, con la particularidad de no pertenecer a ninguna. Pero, ya llegará el día de su suerte en que la cosa cambie, se contagien de amnesia y pasen a vivir con los que no creen que las clases existan. Claro que no quieren esperar mucho, por lo pronto la mayoría de sus casas tienen garaje aunque sin carro para estacionar. ¿Y el niño de la casa? Estudia en escuela privada para no mezclarse con la chusma del colegio estatal; aunque no tiene reparo en besar a la hermosa hija de la empleada del hogar y negarle el saludo cuando está con sus amigos.
“Estudia hijo y hazte profesional. ¿Ya ves lo que hizo el hijo del vecino?Se hizo ingeniero, se fue a los Estados unidos y ahora vive aquí con los ricos”. Le escuché decir a mi antiguo vecino a su “niño” vago de 22 años cuando lo fui a visitar.
“Mi mamá dice que no cree en Dios y es comunista!!!” le respondió llorando el malcriado, tirando la puerta al salir a la calle, para ir a jugar billar.
Mis vecinos son muy educados y corteses, por lo general me invitan a sus fiestas, a las que no suelo ir por sentirme como bicho raro, aunque ellos me malinterpretan y me crean gringo y soberbio, aunque ellos si lo son para los del otro barrio.
Vivir tanto tiempo fuera de la patria lo convierte a uno en desarraigado y sin amigos. ¿Que puedo hacer? Sí, a decir verdad creo que yo soy el problema.
Y desde hace mucho tiempo, porque desde que tuve uso de razón admiro a Fidel y al Che Guevara. Y hoy a Obama, Chávez, Morales y Lula.
“¡Ajá!… ¡Eres un maldito comunista!” me dice el mismo sonso de hace un rato como lanzándome una piedra a la cara.
Mmm… No lo creo, porque honestamente me conozco mejor que nadie y sé que nunca he sido tan bueno. Pero creo en las clases sociales y su pleito inacabable como motor de la historia.
“¡Entonces eres Marxista!” insistirán otros frunciendo las cejas.
Claro, ¿También soy Newtoniano porque creo en la Ley de la Gravedad? O ¿Darwiniano por creer en la Evolución de las Especies? O ¿Eisteniano por la Teoría de la Relatividad?... ¿y así hasta el infinito, por algo tan natural?
“¡Pero no crees en Dios!” insisten los mismos, no sé si por joder o a manera de decirme el peor de los insultos.
“¡Creo en Dios tanto como lo cree el Papa!” les contesto de todo corazón y sin dudar.
Y se calman, yéndose tranquilos de que mi pensamiento tenga temor y dueño, justo cuando empiezo a reírme a carcajadas con la purísima verdad que les dije.
Pero no me malinterpreten, a veces yo mismo me pregunto: “¿Existirán las Clases sociales?” y me quedo pensativo, sentado en mi silla reclinable y bajo la sombrilla, al lado de la piscina de mi humilde casa de playa bebiéndome un peruanisimo Pisco sour que el barman me trajo, admirando el hermoso atardecer en la playa de Asia, y con mi laptop en mis rodillas, terminando de escribir el fastidioso tema: “¿Existirán las Clase Sociales?”.
“Hey Julio… -le digo al barman-… Tómate un pisco sour”.
Es muy probable que lo haga, pero no osa sentarse a mi lado ni brindarme su amistad.
“Gracias señor”. Me responde respetuosamente julio quien vive muy cerca, cruzando la carretera de nuestra división social, en un barrio que no reúne las mínimas condiciones para la vida humana.
“¡Eres un comunista de mierda!” me grita, ya Uds. saben quién.
No, sólo recuerdo que hace treinta años, al terminar de excavar una zanja, a mano, pico y pala, para construir una casa en california mi patrón me dijo: “Tenemos una barbacoa mañana en casa, te espero a ti y tu familia.” Y cinco años después me gradué, saqué licencia de constructor y fuimos socios de la misma empresa. Cinco años después establecí la mía. Y veinte años más tarde quebré… Y hoy plácidamente retirado, escribo cuentos.
Mi nombre es Miguel Ángel Branez y escribo bajo el seudónimo de MICHAELANGELO BARNEZ. Soy Ingeniero Civil de profesión aunque retirado de toda actividad afín. Tengo dos novelas publicadas "Te Veré en Sueños" (2003) y "La Guerra Santa" (2004) de relativo éxito, y una por publicar "La Puerta del Sol", además de otros proyectos literarios.
Recientemente he publicado en www.lulu.com mi colección de mega-cuentos, "PURO CUENTO", y la 2da. Edición de mi novela "TE VERÉ EN SUEÑOS", ¿Y en Amazon también? Sí... Búscala.
"LA PUERTA DEL SOL" .
"TE VERÉ EN SUEÑOS" .
"PURO CUENTO" .