El Líbano: El cumplimiento de la profecía final?
Horroroso... Lo que esta sucediendo en el Medio-Este es lo mas horroroso en lo que va del siglo XXI. Sin temor de equivocarme puedo afirmar que la genocida agresión del bombardeo que Israel esta haciendo contra poblaciones civiles del Líbano supera en crueldad, desprecio a la vida de inocentes y los mas elementales derechos humanos e internacionales, al atentado terrorista del 11 de septiembre en New York. Miles de heridos y cientos de civiles totalmente desprevenidos han muerto en dichos bombardeos... y estos continúan a pesar de la condena internacional ya que todo lo que cuenta para los lideres Israelitas es el apoyo de la administración Bush. Israel, estado soberano miembro de las Naciones Unidas y adherente a la Carta de La Declaración de los Derechos Humanos, no respeta ningún reglamento a los cuales esta suscrito y, haciendo gala de su desprecio por lo logrado en el desarrollo del Derecho Internacional y el respeto a la vida, ha desencadenado una agresión armada mas en contra de poblaciones civiles del Líbano, y de esta manera, afirman, darles una lección por el secuestro de unos de sus soldados por militantes de los grupos terroristas Hamas y Hezbollah. Sin embargo la acción que Israel lleva a cabo como estado puede ser calificada como terrorista y genocida... Repudiable acción que no sólo es parte de la época que la administración Bush abrió después del 11 de Septiembre sino que cuenta con el total apoyo de éste. Todo parece confirmar que lo que esta sucediendo en el Medio-Este es en realidad la prolongación de la política de Bush en otro frente de la misma crisis. Terrible, inmensamente terrible y peligroso, sino humillantemente lamentable, si el trasfondo de estas masacres es el apetito voraz del Imperio por controlar el Petróleo... Fuente energética estratégica que se extinguirá este siglo.
En mi novela “La Guerra Santa” trato el tema del Medio Oriente como el detonante de la hecatombe nuclear que acaba el mundo. Si bien es cierto que la idea no es nada original, ya que desde hace casi 2,000 años fue anunciada de manera escrita en el evangelio del Apocalipsis, sin embargo la ficción me permitió elucubrar acerca de los problemas político-religioso en la crisis del Medio-Este en una trama en donde los actuales personajes y/o lideres del mundo son los protagonistas. Pero este proyecto literario me obligó a algo mas... y fue a investigar el tema para poder proyectarlos en una vía ilusoria.
Y fue así como descubrí, en la realidad, que la crisis del Medio-Oriente no se solucionará basado en la Herencia Histórica de unos territorios o la Designación Divina de una Tierra Prometida de aquellos pueblos, sino en aquel sentimiento de la Buena Voluntad que reside en todo ser humano, la actitud que adopten los bando en conflicto y el marco de la situación internacional.
Analizar cada uno de los argumentos que esgrimen ambos bandos y querer tomar partido por uno de ellos sería acrecentar la crisis y perder la visión del objetivo: la Paz.
Existe tantos motivos para la guerra entre esos pueblos que se hace muy fácil la falsa alternativa de combatir y matar.
Ha corrido tanta sangre en ambos bandos que una opción verdadera de paz tendría que obviarla, dejando de lado además cuestiones de herencias histórico-geográfica... y divinas.
Aunque habría que tener muy en cuenta que ambos pueblos han crecido y desarrollado vínculos indisolubles entre sus tradiciones y el suelo en donde viven que sería imposible que alguno de ellos la perdiera definitivamente.
Pensar que la Buena Voluntad de los pueblos sea la base de un acuerdo por la paz no es una utopía porque ya en 1993 se vio que era posible. Supuestamente lideres irreconciliables como Yissak Rabin por Israel y Yasser Arafat por los Palestinos se estrecharon la mano luego de firmar un Tratado de Paz entre ambos pueblos.
Israel se comprometía a reconocer al Estado Palestino y a entregarle territorios que mantenía ocupados a la fuerza. Los Palestinos por su parte se comprometían en parar la ola de bombas terrorista en las calles y reconocerle a Israel su legitimo derecho a vivir en paz en su territorio. Buena Voluntad que encontró al Demócrata Bill Clinton en la administración del Gendarme del Mundo, y selló el acuerdo de Paz.
Si, La paz había llegado y millones de dólares procedentes de todo el mundo llegaron a Palestina para construir aquel deteriorado estado. Plantas generadoras de corriente eléctrica, plantas de agua potable y sus sistemas de distribución se construyeron en los territorios palestinos. Se asfaltaron calles; se instalaron teléfonos, estaciones de radio y televisión creando la Nueva Palestina. Escuelas y Universidades eran la nueva opción de los jóvenes; la Salud y Hospitales proponían una alternativa de vida para la población; y el trabajo acompañado de la creación de nuevas empresas empezaron a funcionar... Palestina comenzó a cambiar de rostro... El sentimiento de “La Dignidad de Vivir como seres humanos” comenzó a extenderse en la población para reemplazar a la antigua: “La Dignidad de Morir por una Patria”... pero lamentablemente duro poco.
Los extremistas de ambos bandos, Israel y Palestina, hicieron todo lo posible para destruir la incipiente paz lograda.
Los terroristas del grupo “Hamas” iniciaron una secuela de explosiones en buses, centros comerciales y cines en las limpias y ordenadas las calles de la desarrollada Israel, usando jóvenes y niños palestinos suicidas como portadores de mochilas o chalecos repletos de explosivos que luego hacían detonar. Cientos de israelíes, entre ellos mujeres y niños, murieron en aquella escalada de terror, creando el caos, el desconcierto y principalmente el rechazo al acuerdo de paz en la población.
Los extremistas israelíes, entre ellos Benjamín Nethanyaju y Ariel Sharon, líderes del Likud, acusaban al Primer Ministro Yissak Rabin de traidor y pedían a gritos por su cabeza... Hasta que un fanático religioso les hizo caso y asesinó a balazos al líder Israelí... Entonces la paz se quebró.
Simón Peres, su sucesor, no pudo contrarrestar la predica extremista de Nethanyaju y Ariel Sharon, que pedían el exterminio de los Palestinos o su expulsión a la otra rivera del río Jordán... Y Yasser Arafat líder de la OLP y presidente del naciente Estado fue rebasado por la alternativa del odio levantado por los del Hamas y no pudo detener la ola de atentados.
Nunca antes los Palestinos habían tenido tanto apoyo de la Casa Blanca, al mando de Bill Clinton. Nunca antes los halcones del Sionismo estuvieron tan huérfanos del apoyo Norteamericano. Pero al no consolidarse la Paz, ésta se fue desvaneciendo entre bombas terroristas de los del Hamas y las brutales ocupaciones del ejercito Israelí... El momento y las condiciones históricas para la paz se habían cerrado.
La Casa Blanca, ahora bajo la garra del Republicano George W. Bush, brinda apoyo absoluto al sionismo.
Israel regresó a su política de Estado terrorista para el Medio-Este, y los del Hamas y Hezbollah a los atentados extremistas... ¿La intervención de la comunidad internacional es necesaria?... Si!. La intervención de una fuerza de Paz de las NN.UU. se hace necesaria para garantizar la vida de millones de inocentes en Palestina y el sur del Líbano... y en el mismísimo Israel... Pero Bush ya comentó esta posibilidad, y fue oído cuando menos lo esperaba... negándola y cobijando la agresiva acción de Israel... “Tenemos que hacer que Hezbollah pare esta mierda y ya...”
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