LOS VIAJES ASTRALES… ¿FICCIÓN O REALIDAD?
Hace poco estuve haciendo una somera investigación acerca del los llamados “Viajes Astrales” y lo que encontré fue una variedad de paginas virtuales que ofrecían información de cómo realizar los mentados viajes. Todos, o la mayoría, partían de la premisa de que estos eran posibles para cualquiera siempre y cuando siguieran las pautas que luego describían. Otra cosa común que encontré en estos lugares fue que todos tenían como base teórica, o de fe, a la ideología, es un decir, Tibetana, budista o yoga, y algunas hasta entremezcladas con las supersticiones. A decir verdad, por lo general dudo mucho, es una actitud escéptica espontánea, cuando se nos quiere revelar algo, y para conseguirlo empiezan a dar todo un marco teórico de conceptos y definiciones que luego utilizaran para demostrar que todos sus planteamientos son verdaderos. El caso del Viaje Astral no escapaba a dicho esquema. Primero nos plantean la existencia de un universo o plano astral, luego de un cuerpo astral o sutil, que para los que hemos sido educados en la cultura Occidental y cristiana sería el Alma o espíritu, pero para quienes no creen en la dualidad de nuestra existencia, Alma-Cuerpo, como yo, sería nuestra misma indivisible unidad energía-cuerpo. Además nos plantean la existencia de toda una diversidad de viajes, como en una aerolínea, de vuelos en grupos, inconciente, conciente o bajo hipnosis. También nos ofrecen la existencia de toda una técnica para lograr el Viaje Astral, es decir el Desdoblamiento o salida de nuestra alma del cuerpo, sin la necesidad de morir en la experiencia por supuesto, a través de la meditación, ya que una vez desdoblados seguimos unidos, alma y cuerpo por separados, por una cuerda de plata. Claro está que a estas alturas de mi somera investigación el tema ya había perdido toda credibilidad por la manera como lo planteaban. Pero, con el marco teórico previo, podían justificar todo. Luego, como corolario, nos narran las experiencias logradas en los Viajes Astrales, que para mí opinión y entender son simples sueños que logran recordar. En definitiva, nos dice que los viajes astrales son aquellos viajes que hace nuestro cuerpo sutil o astral a otros lugares (del plano astral) en el tiempo y el espacio para luego regresar, felizmente, al mismísimo mísero valle de lágrimas desde donde partieron; viajes que vienen dándose desde hace miles de años, a capricho y voluntad, por quienes dominan dicha técnica de desdoblarse. Pero ¿será cierto? ¿Será posible ir y venir, a nuestra discreción, por el universo? Aunque no solamente eso, sino ¿Será posible que a través de dichos viajes astrales podamos, además, viajar por el tiempo? Es decir, que podamos ir al Sol, a Marte o Júpiter; que podamos salir de nuestra galaxia, Realmente no lo creo. No creo que sea posible. La lógica me dice que seriamos totalmente diferentes si esos viajes fueran posibles, múltiples y a muestra propia discreción. Pero, mas allá de los anecdóticos “viajes astrales” de quienes lo hacen a diario y al libre albedrío, y que luego llenan las Págs. de aquellas Webs por doquier con sueños comunes y corrientes, existen muchas evidencias reales de que el hombre ha viajado por el Universo y el Tiempo rompiendo las barreras que los limita a En la historia existen muchos ejemplos de personajes que han dejado plasmado sus experiencias ya sea como predicciones o ficciones literarias, o quizás ambas. Y entre muchos sólo quisiera mencionar a Miguel de Notradamus (Las verdaderas centurias astrológicas y profecías, 1555), Julio Verne (Viaje de Quienes hayan leído las predicciones de Nostradamus, las novelas de Julio Verne y H. G. Wells pueden imaginarse lo impresionante que resulta la relación que existe entre sus líneas literarias y la historia que acabamos de vivir, o estamos viviendo, habiendo sido escritas muchísimos años antes que sucedieran en la realidad, y de la cual somos testigos de excepción. Claro que hay otras evidencias más de un posible viaje astral del hombre, por así llamarlo debido a que no existe otra posibilidad tecnológica, a través del tiempo y el espacio, y no menos maravillosas, dependiendo de nuestro limite de credibilidad, como los “Códigos Secretos de Pero dejemos de lado lo que podamos creer, finalmente, a voluntad como un acto de fe, místico o científico, y veamos su posibilidad real por las evidencias reales. Y las evidencias reales nos muestran que han existido personas que han logrado vencer las sobrehumanas ataduras de las distancias galácticas y las barreras del tiempo. Lo real y concreto es que dichos personajes tenían una increíble imaginación, poder de concentración y según contaron ellos mismos lograron sus visiones, o inspiraciones, a través del sueño o ensueño. En mi humilde criterio un “viaje astral” no difiere en nada al “sueño” que podamos tener, a condición de recordarlo. ¿Pero cual sería la diferencia con un evento extrasensorial? Ah, allí esta el detalle. Lo extrasensorial sería la capacidad de una persona de penetrar en lo más profundo de su propio ser y lograr llegar a aquel lugar, en la mente, en donde se une la espiritualidad con el universo que nos rodea. Aquel recóndito lugar en nuestro cerebro desde donde fluye como un manantial nuestra conciencia y por lo tanto nuestras ideas. En aquellos espacios intercelulares de nuestro cerebro en donde las ideas y emociones se manifiestan como pulsos eléctricos de nuestro neurosistema y/o de combinaciones químicas que producen nuestras hormonas como Viajes Astrales, o como les llamen, son toda una experiencia extrasensorial posible, de viajes a través del sueño, la concentración y la guía conciente. Al principio dije que había hecho una somera investigación acerca del tema, por lo tanto creo que por la superficialidad que esas páginas mostraban no nos da una real comprensión de los llamados Viajes Astrales. El tema es mucho más complejo y trascendental, y carece absolutamente de algún carácter místico o religioso, que va desde los excepcionales poderes de la mente a la conjunción del conocimiento milenario con la llamada ciencia actual. Si soy escéptico a la mayoría de casos anecdóticos eso no me limita a sentir admiración por quienes, muy pocos, logran la experiencia de los Viajes Astrales siguiendo las enseñanzas de los maestros Tibetanos, o como, hasta podría incluir, la experiencia onírica que tuve ayudado por un brebaje de la milenaria cultura amazónica: El Ayahuasca. El mismo que narro en el libro “PURO CUENTO” con el titulo de “Ayahuasca, Un Viaje al Infinito” (Ver o buscar el libro de narraciones en google). Para terminar este tema, que quedará meciéndose por mucho tiempo aun en el columpio “Cierto-No Cierto” de la mente del común de la gente, diré que Los Viajes Astrales son una rica fuente de inspiración para la literatura de ficción.








ramrockmanchesterunited dijo
Bueno......filosofias budistas y tal no se, pero prueba hacer un viaje con LSD-25 auténtico (no los sucedaneos que venden ahora) y ya me dirás.
19 Julio 2008 | 11:21 PM